PRESENTACIÓN

Datos personales

jueves, 18 de diciembre de 2014

5. La conquista de los derechos de la mujer


El sexismo

En nuestra cultura se cree a menudo que las mujeres son inferiores a los hombres simplemente por el hecho de ser mujeres. Esta creencia sobre las diferencias entre las personas por razones de sexo recibe el nombre desexismo: se afirma que las mujeres son inferiores en todos los sentidos, físicamente, intelectualmente y en cuanto a sus capacidades sociales y de responsabilidad. Por lo tanto, estamos ante una forma de discriminación.

Reconozcamos que el sexismo, y su forma más habitual el machismo, se manifiesta en nuestra cultura en todos los ámbitos y actividades sociales. En el ámbito doméstico la atribución de las tareas domésticas y el cuidado de los hijos es responsabilidad casi exclusiva de las mujeres. En el ámbito político los hombres tienen la mayoría de poderes, pues se argumenta que las mujeres no tienen capacidad para ejercerlos. También en el mundo religioso, en general, las mujeres tienen un papel secundario y un poder muy reducido. En los temaseconómicos el sexismo provoca que las mujeres ganen menos dinero que los hombres por la misma tarea y que su presencia en los cargos directivos sea casi inexistente. En el mundo universitario se impide la plena igualdad intelectual entre hombres y mujeres, especialmente en el reparto del poder de los catedráticos o rectores. Incluso en el lenguaje usamos frecuentemente expresiones masculinas para referirnos a los dos sexos.
El problema ético que plantea el sexismo atenta contra los derechos fundamentales de las personas, los cuales proclaman la igualdad plena de hombres y mujeres en todos los ámbitos sociales, culturales… independientemente del sexo.



1 » Imagina que durante un mes eres un chico o una chica (lo contrario de lo que eres ahora). Contesta estas preguntas.
  • ¿Te gustaría? ¿Por qué?  Sí, porque los hombres no soportan la mayoría de dolores que soportan las mujeres, los hombres no se ocupan tanto del hogar, lo tienen que hacer todo las mujeres.
  • ¿Cambiarían cosas de tu vida cotidiana? ¿Qué cosas harías y cuáles no? ¿Jugarías o te divertirías de otra manera? ¿Cambiarías de aficiones? Sí, porque los chicos tienen más aficiones como el fútbol y por ejemplo casi todos los días tienen entrenamiento y no estudian casi, y las mujeres también tiene aficiones pero se ocupan más de los estudios, en cuanto los chicos no lo hacen.
  • ¿Cómo te tratarían en casa? ¿Y en el instituto o colegio? En casa las mujeres se ocupan más en las tareas domésticas y los chicos lo único que hacen es sentarse en el sofá, y no hacer nada. 
  • ¿Dejarías de hacer cosas que ahora haces? ¿Cuáles? Sí, dejar que los hombres se ocupen un poco más de el hogar o de cocinar, limpiar etc, Porque ellos creen que no deben de hacer nada porque ganan el dinero de la casa. 

LAURA, CAPÍTULO 5.

Sin abandonar el recinto del instituto Luz buscó un lugar apartado y tranquilo. Lo encontró en la parte trasera, debajo del lateral con los despachos del profesorado, a los pies de la palmera y el ficus. Allí, a resguardo del viento, pudo contemplar nada más sentarse cómo los cielos se resquebrajaban por unos momentos para regalarle una puesta de sol en tonos rosagrises.
-¿Qué tal? -fue lo primero que se le ocurrió decir cuando Laura pulsó la tecla verde de su terminal y tardó un par de segundos en pronunciar un "hola" bastante apagado.
-Mal.
Luz temió lo que iba a escuchar.
-Desayuno con diamantes, y la comida también.
Era la irónica expresión que Laura empleaba para significar que en su casa alguien se había tenido que poner hielos a fin de aliviar el daño producido por algún golpe.
-¿Te ha pegado? -quiso saber Luz sin andarse con rodeos.
-No. Hoy quien se ha llevado la peor parte ha sido mi madre.
Luz conocía de sobra a Puri, una mujer como buena parte de las madres de sus compañeras: de mediana edad, desmejorada con el paso de los años, ama de casa que hasta bien entrada la tarde no terminaba "la faena" y se quitaba el "mono de trabajo" para salir y poder tener un poco de vida en sociedad.
Dibujo de cocina

Había ido al colegio con su madre, pero ella había dejado los estudios tras recibir el título de Educación Básica. Sus padres no querían que estudiase. Prefirieron que se preparara, como antiguamente, para ser una buena esposa y madre de sus hijos. Aprendió a limpiar, cocinar, planchar, coser y tener contento al marido. Lo de salir, cuanto menos mejor, que ahí afuera, le decían, no había más que "frescas y pelanduscas".
"Mi madre debió ser una de esas -le contó Luz sarcásticamente en cierta ocasión-. Voló del nido a los dieciocho para empezar a estudiar Derecho y sólo le veían el pelo en casa cuatro días en verano y tres en Navidad. Empezó viviendo en una residencia de estudiantes, pero como les controlaban mucho y les ponían hora de entrada, se fue a vivir a un piso con otras dos compañeras. Allí, por lo visto, invitaban a los chicos a tomar café o a comer algunos días para que les fregaran los cacharros, les hicieran la comida e incluso les ayudaran a limpiar y ordenar un poco.
En la Facultad, los cinco años de carrera fue la delegada de su grupo. Le llamaban 'Señoría', porque les ponía firmes a todos, incluido el profesorado, y siempre estaba organizando cine-coloquio, manifestaciones, tertulias, conferencias y fiestas aquí y allá. Mi padre la conoció cuando empezó en el bufete. Dice que les daba diez vueltas a los nueve hombres que trabajaban con ella. Cuando llevaba algún caso importante se quedaba a prepararlo hasta que se hacía de día y entonces, una ducha a todo correr, la toga y a los juzgados, a dejar boquiabiertos a clientes, abogados contrarios y magistrados.
Luego, cuando me dio a mí, a Luz, tuvo que dejarlo un par de años hasta que empecé a ir a la guardería. Pero según ella mereció mucho la pena. Tenía muy claro que formar una familia y criar a su niña era lo más importante. A partir de ahí, lo ha sabido llevar bastante bien: trabajo de ocho a dos; 'hogar, dulce hogar' por la tarde, con ratos de cháchara, Internet en pequeñas dosis, ir al gimnasio o dar un paseo, comprar alguna cosa que haga falta-pero-sin-pasarse-que-hay-que-pagar-la-hipoteca y a cenar los tres juntos y a leer un poco o ver la tele. Los fines de semana, cama hasta las diez, organización de la cueva, centro comercial, multicines si estrenan algo que merezca la pena, alguna excursión y a pensar en las próximas vacaciones.
María, la mujer rumana que viene a casa por las mañanas, nos ayuda bastante. Papá también echa una mano en todo. La única pena que tiene doña Lola es no haberme podido dar un hermano, aunque cualquier día de estos, les pega el punto y adoptan una chinita, un ruso o un paquistaní y ¡familia internacional!".
azulejo de adorno


Se oyó un suspiro al otro lado.
-Laura, tu madre, ¿está bien?.
Por respuesta, otro suspiro.
-Quiero decir si necesita ayuda...
-No -atajó Laura-. Ya se le está pasando. Tiene la cara un poco roja y el labio hinchado, pero para mañana no se le notará.
Dibujo de espejo roto, junto a productos de maquillaje

Al oír esto Luz volvió a sentir esa mezcla de rabia, conmiseración e impotencia que acto seguido le llevaba a desear el peor de los males para... ni más ni menos que el médico Don Julián.
-¿Y por qué ha sido esta vez, si puede saberse?
Laura emitió un breve suspiro y contestó:
-Creo que la culpa la he tenido yo, por recordar esta mañana que había un casting en el instituto y que quería participar.
-Laura -se molestó su amiga- no vuelvas a pensar que ha sido culpa tuya. No hay nada malo en presentarse a esta prueba. El único que lo está haciendo muy mal es tu padre, que en cualquier cosa encuentra un motivo para descargar toda su mala leche contigo, tu hermana o tu madre.
Hubo silencio.
-Eh, chiqui -volvió a hablar Luz-, perdona que me ponga así, pero es que me duele más que una regla mala todo lo que os está haciendo pasar.
-Lo sé -se limitó a decir su amiga-. Por eso no he querido contarte nada esta mañana entre clase y clase.
En el horizonte los cielos oscuros volvieron a cerrarse. Luz sintió frío y se tapó con la chaqueta.
-¿Quieres que vaya a buscarte?
-No, no -le disuadió Laura-. Mi padre vendrá enseguida y seguramente querrá hablar...
-Ya. Como siempre. Os pedirá perdón, os dirá que está muy estresado con el trabajo, que ya no va a volver a pasar...
Laura hubiera querido replicar a su amiga con algún otro argumento que disculpara la conducta de su progenitor, pero en esta ocasión se atrevió a dar un paso más allá:
-¿Y qué hacemos?
Era la pregunta que desde hacía tiempo deseaba oír Luz. Pero ahora que estaba en el aire no sabía qué responder.
-Pidamos ayuda a alguien que entienda de todo esto -reaccionó finalmente.
-¿A quién? -preguntó Laura.
Su amiga lo pensó unos instantes y resolvió:
-A Pepa, la orientadora. Ella sabe guardar un secreto y dar buenos consejos.
A Laura no le pareció una propuesta descabellada.
-También podemos ir a Asuntos Sociales -continuó Luz- ¿Te acuerdas de aquella chica que vino a hablarnos sobre la violencia de género y al final nos dio un cuadernillo con números de teléfono a los que podíamos llamar?
-Sí, lo tengo guardado. Además me apunté el de su gabinete, que está aquí cerca.
Laura parecía sentirse reconfortada al tiempo que se barajaban estas y otras posibles soluciones. Aunque entre unas y otras surgían serias dudas.
-¿Y si se entera mi padre?
-Pues mejor, que se entere; así la próxima vez antes de levantaros la voz o la mano se lo piensa un poco más.
Laura esperaba un nuevo alegato de su amiga.
-¿No te das cuenta, niña? Hasta ahora ha hecho con vosotras todo lo que le ha dado la gana y está claro que la cosa cada día va a más. Ya va siendo hora de que pare, ¿o prefieres esperar a ver cómo acaba?
Laura dio a entender que no a su amiga chascando la lengua al otro lado del auricular.
-Venga, pues estate tranquila que lo que vamos a hacer, de momento, es informarnos; luego los que se dedican a estos temas ya nos dirán...
Se oyó un tímido y esperanzado "vale". A continuación Laura quiso preguntar algo a su amiga:
-Luci, tú siempre me vas a querer, ¿verdad?
-Pues claro que sí, tonta.
Mientras respondía esto, Luz pensó cómo debía estar sintiéndose su amiga y añadió algo más:
-Lauri, hay mucha gente que te quiere: tu madre, tu hermana, tus primos...
-Sí -ironizó ella- y mi padre también dice que todo lo hace por mi bien y que nos quiere más que a nada en el mundo a las tres.
-Pues no -le interrumpió Luz contundentemente-. A tu padre habrá que enseñarle que eso no es querer; que si de verdad os quiere no puede volver a trataros así nunca más. Querer es hacer la vida agradable en todo momento y no pegar o maltratar.
Laura no quiso añadir nada.
azulejo de adorno


-Eh, chiqui -continuó Luz en su intento de arroparla-, que quizás no hayas tenido mucha suerte en el sorteo del padre, pero que la vida te está guardando un panzón de cosas buenas.
Al decir esto la oyó sonreir.
-Que sí, mi reina, que ya verás como el día de mañana vas a encontrar a un niño más majete que todo, vas a ser muy feliciana y de esto ni te vas a acordar.
"Ojalá sea cierto" rogó Laura sin que nadie lo oyera antes de responder:
-Eres lo más grande, Luci.
Y empezó a dar besos al auricular.
-Venga, corta, que me quedo sin saldo -bromeó Luz-. Lo dicho: mañana empezaremos a arreglarlo todo. Ahora intenta estar bien. Ponte musiquita, entra en el messenger, a ver quién anda por ahí... y si necesitas cualquier cosa me vuelves a llamar.
Algo le dijo Laura que le hizo reír. Cerró el teléfono, sacó el paquete de chicles de frambuesa y buscó con la mirada en el horizonte un trozo de mar.




Cuestiones

Icono muñeco con interrogante
1- ¿Qué ha pasado a mediodía en casa de Laura?
2- ¿Cómo ha sido la educación de la madre de Laura frente a la de la madre de Luz?
3- ¿A qué actividades dedica su tiempo la familia de Luz cotidianamente?
4- ¿Qué propone hacer Luz para intentar solucionar el problema de su amiga?



1-Su padre le había pegado a su madre.

2- Dejó de estudiar por ella, decidió formar una familia y dejarlo todo por ella.
*Había ido al colegio con su madre, pero ella había dejado los estudios tras recibir el título de Educación Básica. Sus padres no querían que estudiase. Prefirieron que se preparara, como antiguamente, para ser una buena esposa y madre de sus hijos. Aprendió a limpiar, cocinar, planchar, coser y tener contento al marido. Lo de salir, cuanto menos mejor, que ahí afuera, le decían, no había más que "frescas y pelanduscas".*

3- *trabajo de ocho a dos; 'hogar, dulce hogar' por la tarde, con ratos de cháchara, Internet en pequeñas dosis, ir al gimnasio o dar un paseo, comprar alguna cosa que haga falta-pero-sin-pasarse-que-hay-que-pagar-la-hipoteca y a cenar los tres juntos y a leer un poco o ver la tele. Los fines de semana, cama hasta las diez, organización de la cueva, centro comercial, multicines si estrenan algo que merezca la pena, alguna excursión y a pensar en las próximas vacaciones.*


4-Llamar a unos números que les dieron en clase, Asuntos Sociales. 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

LA DIVERSIDAD CULTURAL.

Los padres del primer niño que nació en Madrid el año pasado eran colombianos; en Valencia, portugueses; en Segovia, marroquíes. Gracias a los inmigrantes, en el próximo empadronamiento llegaremos a los 41 millones de habitantes, cuando se temía que la población retrocediera hasta los 36. En 1997, en uno de los hospitales más importantes de Madrid el número de hijos de inmigrantes que nacieron fue de un 16% de partos ;16% de partos Hoy, como mínimo, uno de cada cuatro niños que nace en ese hospital es hijo de inmigrantes. Los ciudadanos del Estado tenemos uno de los índices de natalidad más bajos del mundo, 1 o 2 hijos por pareja, y los expertos auguran que dentro de 25 años seremos, sin ningún género de dudas, el país más envejecido del mundo. Si no se da entrada a más inmigrantes, en 2020 en todo el Estado, habrá una persona activa por cada tres jubilados. Si tenemos en cuenta que el Sistema de la Seguridad Social está concebido sobre una tasa de cinco trabajadores por cada jubilado, el déficit es muy alto. Algunos informes afirman que para equilibrar ese desajuste se necesitarían 300.000 nuevos inmigrantes cada año. Por tanto se puede afirmar que el Estado necesita acoger, desde ahora hasta 2050, 12 millones de inmigrantes para estar en condiciones de mantener su fuerza de trabajo y sistema de pensiones.


 a) Expresa la idea principal y los argumentos del artículo. El texto trata principalmente, de los inmigrantes, que gracias por ejemplo a los hijos que tienen la sociedad se va haciendo cada vez mayor, ya que últimamente nosotros solo tenemos entre 1 o 2 hijos por pareja, y aseguran que seremos dentro de unos años el país más envejecido del mundo.
 Por tanto se asegura que el Estado necesita coger a inmigrantes para tener una igualdad hacia todos.

 b) Destaca tres datos estadísticos del artículo. 16% de partos 30% de partos aumentado.

 c) ¿Ocurre algo parecido en otros países de Europa? Sí pero sobretodo en el nuestro.

 d) Da tu opinión sobre cuál sería la política adecuada para tratar este problema. Que haya más inmigrantes, así aprendemos que todos tenemos el mismo derecho a ser iguales.

 4.Ventajas y desventajas de inmigrantes.. las ventajas son que la población aumenta y hay más gente, y aprendemos a convivir unos con los otros Las desventajas son que hay mucha gente que discrimina a los inmigrantes.

 5 » Reflexiona y anota como mínimo tres conclusiones a las que hayas llegado tras leer los siguientes datos. Se calcula que hay unos once millones de inmigrantes procedentes del exterior de la Unión Europea. Se calcula que hay unos tres millones más en situación irregular o clandestina. El crecimiento demográfico de los países del norte y sur del Mediterráneo se efectúa en una proporción de 1 a 4. El crecimiento económico es de una proporción de 7 a 1.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

HIJAP IN EUROPE

https://www.youtube.com/watch?v=1pJM6PatinI El vídeo trata sobre una niña, Fátima, que no se quería quitar el pañuelo, porque decía que era musulmana y le gustaba llevarlo, pero en las reglas del colegio le obligaban quitárselo. Yo creo que el vídeo nos intenta transmitir que todos tenemos los mismos derechos por mucho que seamos de otro color, otro país,. otra religión... todos nos tenemos que respetar tal y como somos, y no hay que tener vergüenza de nada.